miércoles, 31 de enero de 2018

Poema en la Revista Intropia

Aquí va el enlace al número de enero de la revista Intropia en la que participo con un poema.

Gran trabajo de Isabel Di Vinci en la edición. Muchísimas gracias por la dedicación y el cariño que le has puesto a este proyecto.
Y yo encantada de seguir liberando versos al aire.


https://issuu.com/isabeldivinci/docs/revistaintropiaenero2018






Créditos de la imagen: Elke Lange


martes, 16 de enero de 2018

Creta

 Creta asomándose a los pies de la Diosa. Cómo no cantarle, cómo no ofrecerle esta danza. Gracias a Lalita, Sophia y a todas las mujeres que compartieron este cielo conmigo.


                                               CRETA 2017


                                        Deja que la vida sea
                                        las alas de este mar

                                        Creta

                                        Hay gaviotas de espuma estallando
                                        en tu piel enmudecida
                                        y el trono de la diosa
                                        como roca indescifrada
                                        contiene en el silencio
                                        el soplo de todo lo cantable.

                                        Hablaste por tus senos desnudos
                                        desde el fondo del tiempo venidero
                                        hablaste y la palabra pobló tus caderas
                                        de súbita luz
                                        dijo tu vientre el vaivén de todas las sangres
                                        dijo el círculo y el vuelo
                                        descendió en tu pecho
                                        de oráculo y de sombra la serpiente

                                        y reíste
                                        en el nombre de la tierra
                                        en el nombre de todo lo invisible

                                        temblaron
                                        en tu secreta danza reunidas
                                        de amor y pálpito,
                                        las olas









Poema: Brunhilde Román
Video: Artesanía Audiovisual Femenina/ Lalita Devi

jueves, 4 de enero de 2018

Grito de Mujer "Faros de Esperanza" Poema

Gracias al Festival Internacional de Poesía y Arte Grito de Mujer.
Este es un poema en especial para mi madre y para todas las madres.

Festival Internacional de Poesia y Arte Grito de Mujer
2 horas
Carta que mamá siempre quiso escribirme
Tenías aún la forma de mi vientre,
y tu nombre no tenía fin,
porque eras siempre la misma palabra,
el mismo fragmento de palabra
cayendo
desde el origen del mundo.
“Nunca te rompas”
Porque desde el silencio te sigo llamando,
porque te amo desde todas mis cicatrices:
“sólo tenía este dolor para ofrecerte
como regalo de nacimiento.”
Y así te abriste paso desde este nacer al dolor,
recorriéndome como un corazón
para que nunca olvidase
que el pálpito que anima las galaxias
es el eco del tiempo
en que tú y yo
fuimos un solo latido.

domingo, 19 de noviembre de 2017

MUJER LUNA EN ESCORPIO: EL PODER INTERIOR

MUJER LUNA EN ESCORPIO: EL PODER INTERIOR

Esta luna en escorpio nos invita a trabajar con el poder, la pulsión de muerte y de renacer con la fuerza del conocimiento adquirido en el viaje a través de lo oscuro. Si aries representa el impulso y la voluntad hacia el exterior, la expresión, la potencia del volcán, lo visible, escorpio es el magma que hierve en la tierra, el centro del volcán donde se crea toda esa energía, la potencia primordial para que pueda surgir al exterior. Es la fuerza que se fragua en lo profundo y que no busca el reconocimiento exterior, no lo necesita puesto que es algo que impregna todo a su alrededor. Escorpio manifiesta asimismo la voluntad inquebrantable de quien sabe quién es y qué es lo que quiere y a través de ese encuentro con lo que uno es realmente, conoce la magnitud de su poder interior. Pero el viaje al encuentro del arquetipo escorpiano no es fácil. Representa la necesidad de muerte del ave fénix y el viaje iniciático de la Koré (doncella) antes de convertirse en Perséfone, la reina del inframundo.
En la rueda zodiacal, la koré está en los signos de aries, tauro y géminis: es la mujer joven, inocente, sensual y curiosa que quiere descubrir el mundo. La doncella es arrancada de su hogar y llevada al inframundo. A través de un acto de violencia, un rapto, un encierro en el centro mismo de la muerte (el Hades), la joven se ve confrontada con su herida abierta, su herida personal y la herida del inconsciente colectivo de las mujeres: La privación del poder personal, de la voluntad, de la capacidad de elegir. La koré se enfrenta a su propia muerte y ahí es donde realmente entra en juego el arquetipo escorpiano. En el momento de mayor dolor sabe que tiene dos opciones: dejarse morir o dejarse transformar. En ese instante, cuando, tras haber llorado, liberado y sentido toda la ira, el miedo y la tristeza, ha tomado la decisión, el flujo de energía cambia. Ya no es la koré que busca su afirmación en el exterior, que desea complacer, que se ve frágil e inexperta. Ahora, dueña de sí, convertida en reina del inframundo, experimenta que nada exterior tiene ya poder sobre ella. No necesita ser, buena, ser amable, gustar. Conoce los recovecos de su alma, ha buceado en sus miedos, sus fragilidades, su desesperanza y en su ira sagrada, la que la purifica, la que la alza por encima de si misma, la que dice NO, la que la convierte en una loba que enseña los dientes, la que pulsa en lo instintivo, la que sabe que las buenas maneras no siempre son tan buenas. Y desde ese lugar de poder interior, Perséfone puede permitírselo todo: mostrarse vulnerable, compasiva, fiera, salvaje, cobarde o valiente, contradictoria, profundamente humana. Es ella con todo lo que es, en eterna transformación.

Esa mujer magnética, profunda, libre, a veces también llamada “mujer fatal” (de fatum: destino, aquello de lo que no podemos escapar porque es nuestro aprendizaje), es aquella cuyo propio conocimiento interior a veces asusta y atrae en igual medida, porque es la que llama al hombre a mirar dentro de sí, a encontrar su propia dignidad, su coraje y su fuerza. Esta energía arquetípica nos invita a hombres y mujeres a atrevernos, a mirarnos a los ojos, a encontrarnos desnudos, sin máscaras, a compartirnos en el miedo, en la soledad, en la incertidumbre y en el llanto así como en la risa y la alegría, en el valor y el éxtasis. Porque donde el amor vive, allí se encuentra también nuestro poder.


Texto: Brunhilde Román Ibáñez
Créditos de la imagen de Lauren Bacall: desconocido. 







lunes, 2 de octubre de 2017

Abrazos gratis - Madrid



Publico este vídeo realizado por Carlos Martínez Pérez en 2011. Nos plantamos en Ópera con nuestros carteles de "Abrazos Gratis" y tuvimos esta gran experiencia de compartir abrazos con gente que pasaba por la calle. Lo pasamos genial, sólo hay que abrir los brazos y dejar que el corazón labre su camino. 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

La Rueda de la Mujer Cíclica: Ritual de Otoño


Honrando la ley de los ciclos:

El tiempo cíclico nos da la oportunidad de volver a pasar por un camino que ya hemos transitado y así modificarlo. A través de la repetición nos damos cuenta de dónde caemos en patrones que ya no sirven a quienes somos. El paso por la rueda del tiempo tiene como objeto la transformación, en su movimiento tiempo y espacio se ponen en marcha y nos traen la cualidad específica del momento.

¿Qué es para ti el otoño? ¿Comienzo, recogida de frutos, entrada en la oscuridad?

Asimismo, el paso de los ciclo nos invita a contemplar los fenómenos de nuestra vida desde el desapego, cada ciclo tiene su proceso y termina para dar paso a otra cosa diferente, que será la energía que la vida nos pide activar en ese preciso momento, porque cada etapa necesita su tiempo para crecer, desarrollarse y de ahí dar paso a algo nuevo. Algo que no podría existir sin habernos despojado previamente de lo anterior. Aquello que nos duele tanto también pasará, será arrastrado por la marea del tiempo y preparará nuestra conciencia para lo que ha de venir. Aquello que amamos también tomará otra expresión, y será bello, porque será la forma que tiene la vida de expandirse en otra dirección, hacia otro misterio. Crecer y decrecer, concentración y expansión, exhalación e inhalación, entrar en el ciclo y volver a salir de él extrayendo todo lo que nos ha enseñado. 

Honrando los ritmos: 

Seguir los ritmos de la naturaleza, de las estaciones, de la luna, del ciclo menstrual, de la salida y puesta de sol cada día, nos permite conocer la energía disponible en ese momento y utilizarla a nuestro favor, entender que hay momentos de quietud, vacío y soledad que son tan importantes como los de expansión y movimiento. Entender que las cosas no tienen que pasar ahora, que siguen un crecimiento que les es propio y que es el soplo del alma el que busca el momento preciso para hacer que se manifiesten. Escuchar el ritmo que nos rodea puede ayudarnos a afinar nuestros sentidos interiores y conectarnos con nuestro ritmo interno, el que responde a nuestra verdadera naturaleza. De esta manera, al alinearnos con la vida, nos encontramos en nuestro potencial, en nuestra verdad.

"¿De qué está hecho el cuerpo? De vacío y ritmo. En el núcleo definitivo del cuerpo, en el núcleo o corazón del mundo, no existe solidez alguna. Una vez más sólo la danza."
                                                                                                      George Leonard

El próximo sábado 23 de septiembre daremos la bienvenida al otoño a través de un encuentro en el que compartiremos nuestro momento presente y nuestros deseos e intenciones para este nuevo ciclo. Realizaremos un trabajo de movimiento consciente y llevaremos a cabo un ritual con una meditación.

Hay que traer un objeto pequeño, como una piedra o un colgante, para cargarlo con la energía de la intención.

Os esperamos


Más información en nuestro facebook: Sanar desde el Corazón.




jueves, 27 de julio de 2017

El poeta y sus símbolos: Mandorla, de José Ángel Valente

Antes pensaba que la belleza representaba simplemente un concepto estético. Ahora sé que lo bello es aquello capaz de sacar lo mejor y más verdadero de nuestro interior. Aquello que puede saciar nuestra hambre de eternidad, aquello que tiene el potencial de salvarnos la vida.

Desde que leí este poema, "Mandorla" es mi palabra favorita en italiano. "Amande" es suavidad, pero mandorla posee además una fuerza que rasga y que arde a la vez. Mandorla no es sólo una palabra, es una música y el instrumento del que sale la música, y la mano que acaricia las cuerdas. Y la vibración.
Amo a José Ángel Valente por escribir este poema.



                                                                    Mandorla
                                                        Estás oscura en tu concavidad
                                                       y en tu secreta sombra contenida,
                                                      inscrita en ti.
                                                       Acaricié tu sangre.
                                                     Me entraste al fondo de tu noche ebrio
                                                     de claridad.



Acariciar, con todo lo que se es,  encuentro inevitable entre el espejo y sus sombras donde sólo se entra en la desnudez total. Penetrar en la propia noche, donde aguarda el origen de la luz. 

                                                                           Vesica Piscis
La entrada al cuerpo de la gran madre, la intersección donde mythos y logos se hacen uno y la forma encierra una idea mayor: la fuente de toda la creación. 
Symbolon, el lugar en que  se cruzan la idea y la forma: "Primitivamente, el símbolo era un objeto partido en dos, del que dos personas conservaban cada uno la mitad. Estas dos partes unidas servían para reconocer a los portadores su compromiso o su deuda". (etimologias.dechile.net)



Viajar al fondo de la materia para ser habitados por el espíritu, para que la sombra encuentre el camino hacia su propio resplandor, donde lo más delicado esconde el don de la mayor potencia. Que tengamos la gracia y el coraje de encontrar el camino a través del corazón de las tinieblas. Que encarnemos en nuestra sangre la voz del misterio que va más allá del placer y el dolor. Que veamos no con los ojos sino a través de ellos.


Poema: José Ángel Valente
Texto: Brunhilde Román Ibáñez
"Ver a través de los ojos": William Blake
Créditos de las imágenes: desconocido

martes, 4 de julio de 2017

Cuadernos de Poesía y Palabra V "Summertime"

Ayer celebramos la aparición del el nº 005 de Cuadernos de Poesía y Palabra: "Summer Time". Como siempre, gracias Félix por contar conmigo. Aquí va mi contribución al verano del amor :-)


Summertime

Agosto, augurio de ave fugitiva
donde la luz recoge el principio y el final del aire
y todo está ya dicho sin palabras

Sueña la luz en la luz adolescente del verano
y el labio hace inmortal al labio que lo besa
y el beso se hace azul para la boca de quien no conoció el mar
ni lo esperaba
sentado en alguna esquina de la vida

Agosto arde en el temblor de la espiga
en el cuerpo que se hace altar y alimento al amor
el cuerpo en el que la vida no se rinde
en el vientre solar que contiene la huella del invierno
cuyos pasos van hacia dentro y no se oyen

Agosto, antigua luz del mundo a ti vuelo con los ojos arrasados de soles
con manos que recogen el sonido del mar
con la boca que busca la boca que la convierta en su opuesto

donde brilla la verdad del aire
donde cumple la flor calcinada su ofrenda al mediodía
y arde y abre el grito intacto, las venas generosas
y arde y abre
a la plenitud del resplandor
lo que sólo la sombra nos revela



CAMBRIDGE 1997

El primer amor tenía aquella luz de agosto
que anunciaba la eternidad
un cuerpo desoyendo la noche
cae del tiempo y regresa a mí desde All Saints
Quizá no estemos ya tú y yo
quizá sólo el recuerdo nos reúne y nos salva
y me veo subiendo las escaleras de tres en tres para verte
como si en cada escalón pudiera
trepar hasta tu alma
No hacíamos el amor, hacíamos la vida
hacíamos la luz, la luz de entonces,
con el humilde pan y el desnudo vientre poblando la risa.
La tarde crece en mí y ya no estoy en Saint John´s College
ni vuelvo a Mawson Road entre las sombras
estoy en el umbral de algo
El límite, la estancia
hemos sido de nuevo convocados
tú y yo
al primer amor
a la última luz de aquella tarde.



Poemas: Brunhilde Román Ibáñez
Foto: Carlos Díaz Barco






domingo, 18 de junio de 2017

Recibo el premio de poesía Mujer, Voz y Lucha de la CGT

Es la primera vez (desde el Instituto) que me presento a un concurso de poesía ¡Y he ganado el primer premio!! Afónica y contenta. Curiosamente me he enterado de que el día del fallo del jurado fue el 22 de mayo de este año, 2017, el día que tuve que ir a urgencias y me ingresaron en el hospital, con gran miedo por mi parte. La vida tiene estas cosas singulares, o plurales, no sé cómo llamarlas. A partir de ese día, me he sentido como si estuviera siendo tragada por un agujero cósmico en el que soy una desconocida para mí misma y no sé muy bien a quién pertenece esta piel, estos brazos, esta voluntad. No sé muy bien si esto es morir o renacer, o las dos cosas al mismo tiempo. Sólo se que ha llegado la hora de zarpar, hacia más dentro, siempre.
Cambiando enteramente de registro, creo que hacía años que no venía a Valladolid y me ha hecho ilusión, ha sido como un revival del pasado. Ahora estoy en la hierba, delante de la facultad de derecho y me acuerdo de las muchas veces que he venido en mi adolescencia con mi amiga que estudiaba filosofía en este edificio, y los cachis de cerveza que nos tomábamos en una plaza que hay por aquí abajo con una Iglesia. La antigua, o algo así. En mis años locos me acuerdo de un bar muy cutre. Estaba en el baño y al darle una patada a la taza del váter se me partió en dos y yo ahí, tratando de recomponerlo. No me preguntéis por qué le di una patada, son cosas que se pierden en la noche de los tiempos. Ahora que soy más mayor empiezo a releer libros y a volver a lugares con un poco de nostalgia, como si pudiera verme a mí misma por el ojo de una cerradura. Aquí cerca está también la calle donde hacíamos la formación antes de irme a vivir al Chad y yo cruzaba esta misma plaza y no me acordaba entonces que también yo era la chica de las cervezas la noche antes de coger el autobús Valladolid — Barcelona. Ahora las reúno a todas, en diferentes épocas y circunstancias conmigo, en esta hierba. Y hay un abrazo largo que viene desde muy lejos y nos contiene a todas y confirma nuestra existencia ante el paso del tiempo. Y creo que me voy a por una cerveza...